Usos del pues en español

Hace poco, una alumna muy querida me preguntó sobre el uso del «pues». Y me resultó muy interesante porque es algo que vengo escuchando hace ya mucho tiempo pero no acababa de identificar qué era lo que no funcionaba en cuanto al uso de esta pequeña palabra, especialmente por parte de los angloparlantes.

Y es que muchas veces notaba que se metía en frases como » Y, pues, finalmente, me tuve que ir de casa al banco«. Y aunque no es que esté radicalmente mal, utilizado así, muchas veces en una frase acaba por sonarme raro, poco natural.

Y ya sabéis vosotros que a mí una de las cosas que más me importa es que sonéis así, naturales.

Así que me puse manos a la obra a buscar qué es lo que sucedía con esta historia del pues. Y encontré que tiene varios usos que he intentado aquí sintentizaros.

¿Para qué tipo de frases utilizamos los hispanoparlantes «pues»?

 

1.- No entiendo el uso del «pues», pues nunca me han hablado sobre esto

 

Vale, este uso creo que es bastante sencillo y no creo que tengáis problemas con él.

Voy a poneros un ejemplo, pues es la única manera de verlo.

No tuvimos que trabajar, pues era día festivo en nuestra ciudad.

 

2.- Entendimos, pues, el uso de aquella pequeña palabra rara

 

No es el uso más típico, especialmente hablando. Pero sí que es bastante utilizado en prensa escrita o en ámbitos más formales. También cuando quieres sonar un poco hirónico, probablemente porque las consecuencias de lo que estás expresando son bastante lógicas.

Bebiste mucho ayer, pues, a aguantarse.

Es muy común utilizarlo así, con la forma «a+verbo», como a «aguantarse/fastidiarse» e incluso un clásico español no admitido en entornos formales «a joderse y aguantarse»

Aunque también puede utilizarse de manera más formal como en la siguiente frase:

Estaba muy oscuro, no pudimos, pues, verle la cara.

 

3.- Pues lo que te iba diciendo…

 

En esta función lo que estamos haciendo es dar continuidad al discurso. Es decir, enganchar una frase con la anterior. Veamos algunos ejemplos.

Algunos ejemplos de esto sería:

Diálogo 1:

«- Te quería contar algo

– Pues claro, dime.»

Diágolo 2:

«- Hola, díme ¿Qué quieres?

– Pues, es que quería pedirte un favor.»

Diágolo 3:

«- Me ayudas a colgar esto

– ¡Pues claro que sí!»

Sirve en definitiva como vínculo entre dos frases. Además en estos ejemplos da un poco de «tregua» al hablante para que piense un poco su respuesta.

 

4.- ¡Pues muy mal me parece!

 

Muy parecido al anterior lo que pasa que algunas veces lo único que queremos es dar mayor expresividad a una respuesta o incluso manifestar que no nos gusta lo que se ha dicho en la frase anterior:

Diálogo 1:

– ¡No he pagado en el bar!

-Pues muy mal me parece.

Diálogo 2:

– ¡Que te he dicho que me prepares un café!

-Pues entonces no me lo digas así, porque no te lo sirvo. 

 

5.- PUES BIEN, HASTA AQUÍ LLEGA LA EXPLICACIÓN.

 

Por último deciros que algunas veces lo vereís especialmente escritor, pero también a veces cuando espamos hablando, junto a la palabra»bien». Viene a significar lo mismo qu en el apartado dos, es decir, consecuencia o resultado.

Le dije que me llamara. Pues bien, aún estoy esperando esa llamada.

Espero que os haya quedado mucho más claro el uso del «pues» y que tengáis una semana estupenda 😉